Los sonidos del bosque durante un paseo por Sons do Eo

Cuando pensamos en un bosque solemos imaginar árboles, senderos y paisajes verdes. Sin embargo, hay una parte de la naturaleza que muchas veces pasa desapercibida: su sonido.

En Sons do Eo, nuestro alojamiento rural sostenible en Baleira (Lugo), muchas personas nos dicen lo mismo después de pasar aquí unos días:

«Lo primero que me sorprendió fue el silencio.»

Pero ese silencio no está vacío.

Está lleno de vida.

Es el sonido del río, de las hojas movidas por el viento, de los pájaros al amanecer o del crujido del suelo bajo los pies. Son sonidos que la mayoría hemos dejado de escuchar porque vivimos rodeados de tráfico, pantallas y ruido constante.

Por eso, caminar por el bosque aquí no consiste únicamente en hacer senderismo. También es una invitación a volver a escuchar.


El río Eo: la banda sonora del paisaje

Muy cerca de nuestros apartamentos nace una de las melodías más constantes del territorio: el río Eo.

Dependiendo de la época del año cambia completamente.

En invierno baja con fuerza.

En primavera su caudal aumenta gracias a las lluvias.

En verano fluye más tranquilo.

Y en otoño acompaña el cambio de color del bosque con un murmullo constante que invita a caminar despacio.

Muchas personas descubren que, tras unos minutos junto al agua, dejan de pensar en el reloj.

No es casualidad. Diversos estudios relacionan los sonidos naturales del agua con una disminución del estrés y una mayor sensación de bienestar.

Río Eo rodeado de bosque en Lugo

Los árboles también tienen voz

Uno de los aspectos más curiosos del bosque es que cada especie «suena» de forma diferente.

Cuando sopla el viento, el robledal produce un murmullo grave y pausado.

Los abedules generan un sonido más ligero.

Los castaños dejan caer sus hojas con un golpe seco durante el otoño.

Incluso el musgo tiene un efecto acústico: absorbe parte del sonido y hace que el bosque resulte más silencioso que otros paisajes abiertos.

Por eso un paseo nunca suena igual.

Todo depende del viento, de la humedad, de la estación y del lugar donde nos encontremos.


El concierto de las aves

Las primeras horas de la mañana son probablemente el mejor momento para descubrir la riqueza sonora del entorno.

Antes incluso de verlas, empiezan a escucharse.

Entre las especies más habituales destacan:

  • Mirlos.
  • Petirrojos.
  • Carboneros.
  • Herrerillos.
  • Picos picapinos.
  • Pinzones.

Cada uno ocupa un espacio distinto dentro del bosque.

Mientras unos cantan desde las copas de los árboles, otros permanecen ocultos entre los arbustos o cerca del río.

Para quien vive en la ciudad, resulta sorprendente descubrir que no existe un único canto de pájaro, sino decenas de voces diferentes formando un paisaje sonoro complejo.

Baño de bosque en la reserva de la biosfera del rio Eo, Oscos y Terras de Burón

El sonido del bosque cambia con las estaciones

Una de las razones por las que muchos viajeros repiten visita es que el bosque nunca suena igual.

Primavera

Es la época más intensa.

Los pájaros están especialmente activos, aparecen insectos polinizadores y el agua corre con fuerza.

Todo transmite sensación de vida.

Verano

El sonido del bosque se vuelve más pausado.

Durante las horas centrales del día predominan los insectos y el rumor del río.

Al atardecer vuelven a intensificarse los cantos de las aves.

Otoño

Quizá sea la estación más especial.

Las hojas secas cubren los senderos y cada paso produce un sonido diferente.

Las primeras lluvias recuperan el caudal de los arroyos y el bosque adquiere un ambiente especialmente tranquilo.

Invierno

Muchos imaginan que el bosque queda en silencio.

En realidad ocurre justo lo contrario.

Con menos hojas en los árboles es posible escuchar sonidos que durante el resto del año pasan desapercibidos: ramas que se balancean, agua entre las piedras o aves residentes que permanecen activas incluso en los días más fríos.


Escuchar también es una forma de hacer ecoturismo

En Sons do Eo creemos que viajar despacio significa prestar atención.

No hace falta recorrer muchos kilómetros para vivir una experiencia transformadora.

A veces basta con caminar unos minutos sin hablar.

Sin auriculares.

Sin mirar el teléfono.

Simplemente observando.

Y escuchando.

Esta forma de relacionarse con la naturaleza está muy presente en actividades como los baños de bosque, donde el objetivo no es hacer ejercicio ni alcanzar una meta, sino conectar con el entorno utilizando todos los sentidos. Esta filosofía forma parte de las experiencias de ecoturismo que ofrecemos en Sons do Eo.


Un paisaje sonoro que invita a bajar el ritmo

Vivimos rodeados de contaminación acústica.

Alarmas.

Motores.

Conversaciones.

Pantallas.

Cuando desaparecen esos estímulos, el cerebro necesita un tiempo para adaptarse.

Es entonces cuando aparecen sonidos que normalmente ignoramos:

  • una gota cayendo desde una hoja;
  • el vuelo de un insecto;
  • una rama moviéndose con el viento;
  • el agua filtrándose entre las piedras;
  • un pájaro respondiendo al canto de otro.

Son pequeños detalles que hacen que muchas personas describan su estancia en Sons do Eo como una auténtica desconexión.


Descubre el bosque con todos los sentidos

La próxima vez que vengas a Sons do Eo te proponemos un pequeño reto.

Durante diez minutos:

  • guarda el móvil;
  • camina despacio;
  • evita hablar;
  • respira profundamente;
  • cierra los ojos durante unos segundos.

Después intenta identificar cuántos sonidos diferentes eres capaz de escuchar.

Probablemente descubrirás que el bosque siempre estuvo hablando.

Solo necesitaba que alguien le prestara atención.

que ver en baleira reserva biosfera rio eo.jpg

Conclusión

En un mundo donde casi todo compite por captar nuestra atención, el bosque nos propone justo lo contrario: detenernos.

Los sonidos del río, el viento entre los árboles, el canto de las aves o el crujido de las hojas forman parte de una experiencia que no puede fotografiarse, pero sí recordarse.

En Sons do Eo, situado en plena montaña de Lugo y dentro de la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón, creemos que escuchar la naturaleza también es una forma de viajar. Un viaje más lento, más consciente y más conectado con el territorio.

Si buscas una escapada diferente para reconectar con la naturaleza, contacta con nosotros y descubre todo lo que Sons do Eo puede ofrecerte.